El alumno analítico

En el artículo anterior destacamos la importancia de reconocer que no todos los alumnos son iguales, que cada uno tiene su propio modo de aprender y ver el mundo que le rodea.

Mencionamos también los cuatro estilos de aprendizaje según la pedagoga Bernice McCarthy:

Analítico

Dinámico

Imaginativo

Sentido común

Acerquémonos  un poco a cada uno de ellos, y así al pararte frente a tu clase te será fácil identificar la forma de aprender que tiene cada uno de tus alumnos y entenderás el porqué de sus reacciones ante determinadas asignaciones, proyectos  o actividad orientadas por ti en el aula.

Comencemos por el tipo que muchos consideran el alumno ideal, para las madres el hijo ideal, en la opinión de muchos son las personas más inteligentes, nos referimos al analítico.

Desde muy pequeños les atraen los libros y conforme crecen aumenta el nivel de lectura en ellos.

Los alumnos analíticos aprenden mirando y escuchando, están quietos siempre, les encantan sus maestros y a éstos les encanta enseñar a niños así, siempre escuchando y siguiendo las instrucciones, por eso se cree que son los que mejor aprenden.

Son muy racionales, secuenciales, escuchan con calma, observan, examinan, detallan minuciosamente cada aspecto antes de dar una respuesta o llegar a una conclusión. Necesitan recibir toda la información antes de tomar una decisión.

Trazan planes estratégicos, su meta es la perfección. Anhelan dar las respuestas correctas, certeras y valoran  en demasía las calificaciones altas. Se sienten incómodos cuando el maestro se aparta de su  método de enseñanza.

Luego de tener la información suministrada por los libros y el maestro, les gusta trabajar solos, preferiblemente en un escritorio o mesa, en un ambiente sosegado, tranquilo.

Son exactos y precisos en su pensar.

Le gusta resolver problemas al buscar las respuestas correctas.

Les fascinan los concursos, competencias donde tengan que memorizar (les encanta esto y le es fácil hacerlo)  y contestar preguntas, también participar en debates profundos.

Para tomar decisiones pesan más sus pensamientos que sus sentimientos.

Les encanta  que les vean como buenos pensadores, meticulosos y diligentes.

¿Qué no hacer con un alumno analítico?

Por favor maestro, nunca tomes muy en serio cuando tu alumno analítico cometa un error, tampoco dirijas  la atención del resto de la clase hacia el error, el analítico lo tomará como que se han burlado de lo más preciado para él; lo más seguro es que no preste atención al resto de la clase y si esto se repitiera…cuidado maestro, puedes perder este alumno para siempre.

Para tener en cuenta:

Aprecia siempre los puntos fuertes de este tipo de alumno.

Reemplaza lo negativo con lo positivo.

Cuéntales siempre algo nuevo, que despierte el pensamiento, pero ten en cuenta siempre que debes mantener el orden en lo que cuentas, lo que va primero es primero, si se te pasó algún detalle y lo cuentas después, ya no será igual.

Necesitan examinar lo que creen con alguien a quien respeten mucho.

Confiamos que lo que hemos detallado aquí te sirva para amar y entender más esta singularidad, forma parte del equilibrio; llega al corazón de estos alumnos, con eso marcarás la diferencia en ellos y les prepararás mejor.

 

 

 

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